coral
Una dama muy querida en esta casa.
-El hombre Enamorado.-
El hombre, cual la mujer...
¡Tiene mucho que aprender!
cuando del amor se trata,
para que crezca con bien.
Sembrará, hermosas lilas para que adornen su casa,
con claveles rojos la entrada, para alagar a su amada.
Un portal, con los amores, que a ella le regalará,
adornando los balcones con festones de oro y plata.
¡Alegre se irá al encuentro!, de ese corazón ardiente,
no despreciará la dicha de ese amor tan inocente.
Cual caballero en montura, cuidará bien su figura;
Y en colchón de blanda plumas, admirará su hermosura.
¡Siempre amará a esa mujer! Y estará a su altura,
¡nunca sembrará la duda!... Entre dos almas tan puras.
Acariciará a ese ser, que le regala su vida,
llenándola de la más delicada ternura,
hablándole con verdad, sin nuca jamás engañarla,
Tendrá pensamientos puros, recitando sus amores,
trayéndole un ramo de flores,
para que nunca se olviden de aquellos tiempos mejores,
cuando un día ante Dios juraron, con fidelidad...
¡siempre amarse!.
Coral.
El hombre, cual la mujer...
¡Tiene mucho que aprender!
cuando del amor se trata,
para que crezca con bien.
Sembrará, hermosas lilas para que adornen su casa,
con claveles rojos la entrada, para alagar a su amada.
Un portal, con los amores, que a ella le regalará,
adornando los balcones con festones de oro y plata.
¡Alegre se irá al encuentro!, de ese corazón ardiente,
no despreciará la dicha de ese amor tan inocente.
Cual caballero en montura, cuidará bien su figura;
Y en colchón de blanda plumas, admirará su hermosura.
¡Siempre amará a esa mujer! Y estará a su altura,
¡nunca sembrará la duda!... Entre dos almas tan puras.
Acariciará a ese ser, que le regala su vida,
llenándola de la más delicada ternura,
hablándole con verdad, sin nuca jamás engañarla,
Tendrá pensamientos puros, recitando sus amores,
trayéndole un ramo de flores,
para que nunca se olviden de aquellos tiempos mejores,
cuando un día ante Dios juraron, con fidelidad...
¡siempre amarse!.
Coral.
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