coral
Una dama muy querida en esta casa.
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Hay un frondoso árbol en la mitad del patio
y maduro se encuentran los naranjos.
Son los frutos recogidos del ocaso, salpicados
con jugos de unas manos, dulce néctar de un beso
enamorado, en épocas viajeras y mitos desbocados.
y maduro se encuentran los naranjos.
Son los frutos recogidos del ocaso, salpicados
con jugos de unas manos, dulce néctar de un beso
enamorado, en épocas viajeras y mitos desbocados.
Hoy, miradas de mi sombra enajenada, arrancando
cuestionarios del pasado, el ¿ porqué y cómo
maduraron los naranjos, con diferente sabor
de cada fruto, si el mismo azadón surcó aquel campo?.
cuestionarios del pasado, el ¿ porqué y cómo
maduraron los naranjos, con diferente sabor
de cada fruto, si el mismo azadón surcó aquel campo?.
Y danzamos alrededor, en recoleta, habidos labios
con promesas de chiquillos hechos hombres,
sin las metas, que una vez nos propusimos al plantar
en la mitad del patio, con suspiros de amor, los nueve hermanos,
aquel árbol de naranjo, quedando sus semillas en diferentes campos.
con promesas de chiquillos hechos hombres,
sin las metas, que una vez nos propusimos al plantar
en la mitad del patio, con suspiros de amor, los nueve hermanos,
aquel árbol de naranjo, quedando sus semillas en diferentes campos.
Recorro con mis ojos fulminando el todo de esas risas y pesando
la cosecha, manteniendo en la balaza de la vida, la justicia
y lo injusto de las penas, no queriendo malograr el mundo,
¡ni quedarme impávida, sin mejorar mis frutos!.
la cosecha, manteniendo en la balaza de la vida, la justicia
y lo injusto de las penas, no queriendo malograr el mundo,
¡ni quedarme impávida, sin mejorar mis frutos!.
Prudencia arenas
Coral
Coral
Última edición:
:: Coral, esto me encanta. Simplemente me encanta. Metáforas, reflexiones hondas poeta. Cada fruto, regado de igual forma. El mismo sol que calento aquél árbol y aún así todos tan distintos. Poseemos algo tan valioso, yo creo que también los frutos lo poseen. El "libre albeldrío" cada cual es lo que decide. Nuestros hijos, nuestros hermanos, todos desprendidos del mismo árbol tan hermosamente iguales y distintos.