coral
Una dama muy querida en esta casa.
Color a la vida
¡Cómo he de pintar el viento!
y dar color azul a las mariposas,
que alegran el firmamento
con su danzar coqueto.
¡Cómo he de pintar la luna y las estrellas!
que cautivan al solitario poeta,
que le regala su canto a ellas
y van borrando con su luz la espesa niebla.
¡Cómo he de soñar con escribir poemas!
si aquello que soñamos,
se lo roba una vida ajena.
¡Cómo decir que mi seco corazón!
vuelva a palpitar de amor,
si aquel frío invierno en nuestras vidas
yerto lo dejó.
¡Cómo decir que ame de nuevo!
el olor de la hierba mojada
y cuando las flores sus pétalos abren,
al despertar el alba.
¡Cómo decir que se doblegue mi amargura!
con la risa de un niño,
si mi alma esta llena del dolor
por un suplicio.
¡Cómo decir a mi pluma!
que dibuje fantasías,
si la realidad de la vida
ya no suena a poesía...
Pues a la caricia que tanto amamos
se le está yendo la vida
y es que alguien se la ha robado,
como la noche se roba la luna.
¡Cómo decirle a este corazón!
que vuelva a llorar de emoción,
que la lluvia escape de mis ojos
y pintar la vida con el color del amor.
Prudencia Arenas
coral
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