Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Puede que ya no seamos mozos
Tizones en llamas, ni sea negro el follaje
de nuestros bosques empinados
Puede que las aguas se hayan amansado
en nuestros turbulentos días de cálidas tempestades
Quizás no vuelvan a brotar canales de lava
en los lugares ocultos del sol, por dónde solían correr los ríos urales de tus montañas.
La inquina devoradora con la que luchaban nuestros labios por comernos el sudor del alma,
por destrozar el espacio innecesario entre nos
Serán hoy enterrados en peñas congeladas navegando incierto, aquellos momentos de
de los que dijimos no pasaran
Y a qué jugaremos ahora...?
Jugaremos a amarnos de verdad, a entregar la última gota de sinceridad y a cobijar aquellos momentos bajo el cielo, mientras aún brillen estrellas en tus ojos
Mientras gálopen corceles cansados en mi pecho,
jugaremos a decirnos los secretos guardados, a planificar el pasado que vivimos y a olvidar el futuro incógnito.
Hoy amasáremos el presente como cómplice
de un cuento vivido por aves de paso.
Jugaremos a seguir siendo lo que siempre hemos sido, contadores de nuestro único y verdadero cuento.
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