Entraste en mis pensamientos,
te adueñaste de mis sueños,
acariciaste cada parte de mi alma
y recorriste cada palmo de mi cuerpo.
Estabas en las tardes,
estabas en las noches,
llenando mis silencios,
llenando mis nostalgias.
Me acostumbré a tu voz,
me acostumbré a tu piel,
me acostumbré a tenerte.
Me regalaste momentos
que llenaron poco a poco
mis bolsillos de recuerdos,
me regalaste la poesía.
Ahora te añoro, te has ido,
y mientras aprendo a creer
que me has olvidado,
te mandaré un te quiero cada día.
te adueñaste de mis sueños,
acariciaste cada parte de mi alma
y recorriste cada palmo de mi cuerpo.
Estabas en las tardes,
estabas en las noches,
llenando mis silencios,
llenando mis nostalgias.
Me acostumbré a tu voz,
me acostumbré a tu piel,
me acostumbré a tenerte.
Me regalaste momentos
que llenaron poco a poco
mis bolsillos de recuerdos,
me regalaste la poesía.
Ahora te añoro, te has ido,
y mientras aprendo a creer
que me has olvidado,
te mandaré un te quiero cada día.