Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Y ahora, ¿qué hago con estas ganas mías
de besarte, de tenerte entre mis brazos?
¿Qué haré con este fuego en mis venas frías,
con este ardor que quema mis espacios?
Me quema el alma, me muerden los deseos,
y en cada instante, siento tu presencia.
Tus labios llamo en susurros y ruegos,
y en tu ausencia, encuentro mi sentencia.
Contando el tiempo que nos divide en dos,
la espera se convierte en tormento.
Cada segundo, en el reloj feroz,
es un grito de amor, un lamento.
¿Dónde guardo esta pasión desbordada,
este anhelo que no encuentra su fin?
Sin tu boca, mi alma está atrapada,
sin tu beso, no hay mañana ni albor fin.
de besarte, de tenerte entre mis brazos?
¿Qué haré con este fuego en mis venas frías,
con este ardor que quema mis espacios?
Me quema el alma, me muerden los deseos,
y en cada instante, siento tu presencia.
Tus labios llamo en susurros y ruegos,
y en tu ausencia, encuentro mi sentencia.
Contando el tiempo que nos divide en dos,
la espera se convierte en tormento.
Cada segundo, en el reloj feroz,
es un grito de amor, un lamento.
¿Dónde guardo esta pasión desbordada,
este anhelo que no encuentra su fin?
Sin tu boca, mi alma está atrapada,
sin tu beso, no hay mañana ni albor fin.