Sergio66
Maniatico Textual, cazador de atardeceres
Y el sol de todos mis eternos atardeceres se ocultó, lo vi irse con su marcha torpe por los pequeños senderos de los cerros, con las alas caídas rojas de ocasos cansados, como heridas ensangrentadas por las zarzas del camino.
Sergio (tu ausencia toca diana en mi alma, y quiero correr al horizonte de tu encuentro, solo siento la risa de la espera que me azota las mejillas, me licuan los colores de la noche, como si los cascos de un caballo se enredasen entre los matices de las sombras)
Y ASÍ TE VOY AMANDO
El recuerdo entibia el aire alrededor,
de mis ojos que reclaman tú presencia
olvidando lo más cruel de esta ausencia
que me muestra este silencio abrazador
En carcajadas canallescas el destino
me recita cada día un verbo atroz
y repite tremolando en su vil voz
que tu luz ya no alumbra mi camino
Cuando al beso de tus labios devorantes
la vida vuelva a reventar como una flor
comprenderé ,que escucharlo fue un error
porque al fin tu a mi vida regresaste
Y así te voy amando, entre loco y trasnochado
navegando sobre un lago de nenúfares ciegos
rodeado por arenas, que me invitan al sosiego
y guardan el calor ,de un sol que se ha marchado
Y así te espero aquí, como lo hago cada ocaso
olvidando tu partida, entre sueños abatidos
asechando el rumor de unos pasos escondidos
intentando no pensar que mi espera es un fracaso.
El recuerdo entibia el aire alrededor,
de mis ojos que reclaman tú presencia
olvidando lo más cruel de esta ausencia
que me muestra este silencio abrazador
En carcajadas canallescas el destino
me recita cada día un verbo atroz
y repite tremolando en su vil voz
que tu luz ya no alumbra mi camino
Cuando al beso de tus labios devorantes
la vida vuelva a reventar como una flor
comprenderé ,que escucharlo fue un error
porque al fin tu a mi vida regresaste
Y así te voy amando, entre loco y trasnochado
navegando sobre un lago de nenúfares ciegos
rodeado por arenas, que me invitan al sosiego
y guardan el calor ,de un sol que se ha marchado
Y así te espero aquí, como lo hago cada ocaso
olvidando tu partida, entre sueños abatidos
asechando el rumor de unos pasos escondidos
intentando no pensar que mi espera es un fracaso.
Sergio (tu ausencia toca diana en mi alma, y quiero correr al horizonte de tu encuentro, solo siento la risa de la espera que me azota las mejillas, me licuan los colores de la noche, como si los cascos de un caballo se enredasen entre los matices de las sombras)