Yukiko
Poeta recién llegado
Hoy fue un día de aquellos:
En el que solo quería verle, no importaba si moría en el intento,
el saber que estaría frente a su presencia valía todo,
sólo importaba ver sus ojos y así fundirse en ellos...
Pero no ha sido así,
el alma clama con desconsuelo,
frente a la quimera que a quemado las alas de un ángel,
y no por odio sino por miedo...
Miedo perder a su amante que ha bajado desde el cielo.
Ahora sólo quedan sus deseos que plasma con acuarelas tornasol,
que poco a poco se diluyen al caer las lágrimas de una alma rota,
que parece coladera de tanto agujero que yace en el...
Y ahora qué puede esperar?
El contrato contraído entre la quimera y el cuerpo celeste ha sido firmado con sangre,
y al no bastar esto ha entregado sus alas para estar a su lado...
Pero sólo ha sido un capricho que aquel ser ha tenido,
una vez lo ha poseído le ha hechado al olvido...
Se entregó a su amor por convicción propia,
creyendo que al fin podría ser libre y entregarse por completo,
pero sólo ha sido un antojo que ha sido concedido,
ha doblegado su voluntad ante el cruel tirano que le ha condenado a un encierro eterno,
en un jaula que yace en olvidada en el tiempo... Y en el olvido..
Le busca cuando se encuentra perdido,
le besa cuando se siente olvidado,
y le dice que le ama para que siga a su lado...
Luego de verse complácido,
vuelve a ser el mismo ser de siempre...
Un arrogante, perverso, frío manipulador que destruye todo aquello que tardó en construir.
Y aún así le sigue esperando,
aunque sufre soledad y desconsuelo,
espera el día en el que sin miedo de su amo,
recobre su libertad y sean uno solo consumados....
En el que solo quería verle, no importaba si moría en el intento,
el saber que estaría frente a su presencia valía todo,
sólo importaba ver sus ojos y así fundirse en ellos...
Pero no ha sido así,
el alma clama con desconsuelo,
frente a la quimera que a quemado las alas de un ángel,
y no por odio sino por miedo...
Miedo perder a su amante que ha bajado desde el cielo.
Ahora sólo quedan sus deseos que plasma con acuarelas tornasol,
que poco a poco se diluyen al caer las lágrimas de una alma rota,
que parece coladera de tanto agujero que yace en el...
Y ahora qué puede esperar?
El contrato contraído entre la quimera y el cuerpo celeste ha sido firmado con sangre,
y al no bastar esto ha entregado sus alas para estar a su lado...
Pero sólo ha sido un capricho que aquel ser ha tenido,
una vez lo ha poseído le ha hechado al olvido...
Se entregó a su amor por convicción propia,
creyendo que al fin podría ser libre y entregarse por completo,
pero sólo ha sido un antojo que ha sido concedido,
ha doblegado su voluntad ante el cruel tirano que le ha condenado a un encierro eterno,
en un jaula que yace en olvidada en el tiempo... Y en el olvido..
Le busca cuando se encuentra perdido,
le besa cuando se siente olvidado,
y le dice que le ama para que siga a su lado...
Luego de verse complácido,
vuelve a ser el mismo ser de siempre...
Un arrogante, perverso, frío manipulador que destruye todo aquello que tardó en construir.
Y aún así le sigue esperando,
aunque sufre soledad y desconsuelo,
espera el día en el que sin miedo de su amo,
recobre su libertad y sean uno solo consumados....
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