Armonia
Poeta veterana
Desde hacía algún tiempo soñaba con las luces de la gran ciudad; recogió un par de jeans, dos camisas y los viejos zapatos azules; revolvió todo en la maleta junto a sus sueños, ilusiones, las añejas cartas con los silencios que las fotos no pudieron leerle.
Tomó la maleta y su guitarra, armándose de valor, cerró tras de sí la puerta. La brisa, más fresca que de costumbre, le acariciaba la cara, repartiéndose entre los árboles y su cabello; comenzaba a nevar y en medio de la sonrisa de unos niños que jugaban en el parque, podía sentir como los primeros copos parecían plumas muy blancas, que caían vistiéndola, como despidiéndose de ella.
Y por última vez dio un vistazo a esa vieja casa, suspiró profundamente y se marchó sabiendo que jamás no regresaría, que dejaría allí todo su pasado para poder, por fin, vivir en paz con su corazón.
P.D.: La imagen es dibujo de ERIZO,
quien gentilmente me permitió utilizarla.
quien gentilmente me permitió utilizarla.
