Martín Renán
Poeta adicto al portal
Y de ti hacerme tu discípulo.
Siempre romper la monotonía,
y siempre ser otro extraño a ti
(No te ofrezco ser mejor)
Habían, que es como decir,
no hubo nadie
-técnica que ni tú
te has aprendido de memoria-
de eso nunca volver a lo mismo,
aunque signifique
estar en una ovación por dedicatoria
entonces,
el día más barato se viste
como suele hacerlo,
o cómo se enfunda
el pordiosero igualito a mí.
Reconozco que me sé de memoria
mi lado más oscuro
-algo que me enseña de donde renacer-
Tú, lo sabes ¿No?
he susurrado estos versos
para estar intacto,
como cruz en la pared.
Siempre romper la monotonía,
y siempre ser otro extraño a ti
(No te ofrezco ser mejor)
Habían, que es como decir,
no hubo nadie
-técnica que ni tú
te has aprendido de memoria-
de eso nunca volver a lo mismo,
aunque signifique
estar en una ovación por dedicatoria
entonces,
el día más barato se viste
como suele hacerlo,
o cómo se enfunda
el pordiosero igualito a mí.
Reconozco que me sé de memoria
mi lado más oscuro
-algo que me enseña de donde renacer-
Tú, lo sabes ¿No?
he susurrado estos versos
para estar intacto,
como cruz en la pared.