Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Arrastrados por el cieno,
tirados de pecho al suelo
con la cruz en un pañuelo
Y con pregones de fuego.
Esperando el momento del duelo;
Ahí estaban los sin futuro,
con tan sólo unos fusiles
en manos y de su muerte seguros,
sudorosos y el pecho agitado.
Allí, en torno a ellos estaba mi bandera
Ondeante en sus corazones
y sin medir riesgos ni razones
aún que por la patria a morir fuera,
allí estaba mi bandera consciente
de las posibilidades, del número
contra ella duplicado. Ahí afuera
mi bandera ondeó sus colores
libre y soberana, libre y soberana...
Hasta que llegaron los dolores
de un egoísmo individual. Vana
fue la lucha por la libertad a media.
Y dónde está mi bandera?
La que ondeó por vez primera
en las plazas y campos erguida,
y dónde están esos pechos
llenos de valor y esperanza,
luchando por la igual balanza,
luchando por los derechos.
Y dónde está mi bandera
oronda, triunfante y altiva?
libre de quienes la vieron cautiva
con mucha sangre fuera.
tirados de pecho al suelo
con la cruz en un pañuelo
Y con pregones de fuego.
Esperando el momento del duelo;
Ahí estaban los sin futuro,
con tan sólo unos fusiles
en manos y de su muerte seguros,
sudorosos y el pecho agitado.
Allí, en torno a ellos estaba mi bandera
Ondeante en sus corazones
y sin medir riesgos ni razones
aún que por la patria a morir fuera,
allí estaba mi bandera consciente
de las posibilidades, del número
contra ella duplicado. Ahí afuera
mi bandera ondeó sus colores
libre y soberana, libre y soberana...
Hasta que llegaron los dolores
de un egoísmo individual. Vana
fue la lucha por la libertad a media.
Y dónde está mi bandera?
La que ondeó por vez primera
en las plazas y campos erguida,
y dónde están esos pechos
llenos de valor y esperanza,
luchando por la igual balanza,
luchando por los derechos.
Y dónde está mi bandera
oronda, triunfante y altiva?
libre de quienes la vieron cautiva
con mucha sangre fuera.
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