Sobre el cuerpo
de mi poema,
te desnudas y me
haces el amor,
la pluma sensual
deletrea lo que adivina,
calienta el ajuste
de la inspiración,
tu mirar goza del
ajetreo que simulo,
y me embriago
donde me lleno de ti,
tus dedos traban
las letras y el verso se estira,
encajando perfecto
sobre el ardor de la línea,
que asegura
el final de lo escrito,
y el grito que incita
al jadeo,
entre mi plumilla...,
¡Y El Papel !
SIBY