Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Y entre tantas líneas dividas,
Entre las melancólicas olas que arrancan la paz del silencio,
Ahí estaré recortando las figuras en el cielo,
Arrastrando los últimos rayos del sol a las sombras,
Con una sonrisa irónica y burlona,
En los truenos de la tormenta escucharas mi risa,
Temblaras ante la luz fantasmagórica de mi noche,
La noche de nubes cerradas que no permita a mi amante,
Desplegar sus plateados cabellos... no para ti,
¿Como osaste pensar que podrías contenerme?
¿Que podrías poseerme?... cuando al destino lo destrozo,
Cuando de los designios me burlo a rienda suelta,
Cuando desde el principio del tiempo soy....
Patéticas palabras, suplicas vanas,
¡Mírame!... ¿Aún crees en mi?
¿Aún crees en un destello que derrita mi corazón de hielo?
¿Un milagro?... ¡ja! En verdad sois absurda...
Con el manto de sombras quisiste cobijar tu ser,
Con el silencio de mis días creíste haberme terminado,
Pero heme aquí... retornando de lo incierto,
Condenándote al olvido y ahora si para siempre....
¿Decís que es solo orgullo?
Bien tal vez eso sea lo que debes creer,
Pues aún siento pena por ti...
Es mejor que sepas que nunca fui para vos,
Que nunca fui tuyo...
Porque al final,
¿Cómo se detiene al viento?
¿Cómo puedes guardar para siempre un alma indomable?
Adiós os digo...
Adiós...
L.V.
Entre las melancólicas olas que arrancan la paz del silencio,
Ahí estaré recortando las figuras en el cielo,
Arrastrando los últimos rayos del sol a las sombras,
Con una sonrisa irónica y burlona,
En los truenos de la tormenta escucharas mi risa,
Temblaras ante la luz fantasmagórica de mi noche,
La noche de nubes cerradas que no permita a mi amante,
Desplegar sus plateados cabellos... no para ti,
¿Como osaste pensar que podrías contenerme?
¿Que podrías poseerme?... cuando al destino lo destrozo,
Cuando de los designios me burlo a rienda suelta,
Cuando desde el principio del tiempo soy....
Patéticas palabras, suplicas vanas,
¡Mírame!... ¿Aún crees en mi?
¿Aún crees en un destello que derrita mi corazón de hielo?
¿Un milagro?... ¡ja! En verdad sois absurda...
Con el manto de sombras quisiste cobijar tu ser,
Con el silencio de mis días creíste haberme terminado,
Pero heme aquí... retornando de lo incierto,
Condenándote al olvido y ahora si para siempre....
¿Decís que es solo orgullo?
Bien tal vez eso sea lo que debes creer,
Pues aún siento pena por ti...
Es mejor que sepas que nunca fui para vos,
Que nunca fui tuyo...
Porque al final,
¿Cómo se detiene al viento?
¿Cómo puedes guardar para siempre un alma indomable?
Adiós os digo...
Adiós...
L.V.
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