Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Esclavo del silencio que le ata
al potro de la tortura, cobarde
y no despierta su tonelaje,
mientras solo suspira.
Tan repentina llegada
tan apresurada marcha,
solo en mitad de la lucha
ya esta su mente cansada.
Y ese amor que le consume
que temblar hace a sus manos,
que ni sueña ni duerme
pues no encuentra sus atajos...
De su mentira se esconde
de su negación, muerde
y esos deseos inmensos
son los besos no dados .
Rosario de Cuenca Esteban
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