Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Todo te anuncia como si avanzara entre la niebla;
estos gajos de claridad te delatan todavía ausente,
pero ahí, en alguna parte, donde el pespunte se rompe,
estás por aparecer.
Tal vez seas ese ruido de lejos
que va entrando a su forma de cerca: una ambulancia
pasa a mi lado y no tú, pero casi,
porque también eres solo un ruido de fondo
hasta que alcanzas el umbral de visibilidad
enhebrada en mis pestañas.
De una mancha creciente surge tu textura
o la de un montón de ciruelas al tres por dos;
la canción del guitarrista callejero
o eso que recibe la descarga y se despliega
cuando escucho: ¡Hola, feo!
¿Qué es? No el pez que trina en la rama del cristal roto,
pero sí el asombro de la ranura traspasada,
la palabra que se adelanta a la boca y queda la boca,
los ojos detrás de la mirada detrás de los ojos,
los ojos que no callan, la boca que mira.
Acuden los ecos descartados desde cada esquina,
se reúnen a ser tu rostro
y lo asumes con toda la luz y estás total en mi garganta
hasta que respondo: ¡Hola, bonita!
Y caen los ojos dentro de los ojos dentro de los ojos…
Quedan la boca, la boca y la pincelada.
estos gajos de claridad te delatan todavía ausente,
pero ahí, en alguna parte, donde el pespunte se rompe,
estás por aparecer.
Tal vez seas ese ruido de lejos
que va entrando a su forma de cerca: una ambulancia
pasa a mi lado y no tú, pero casi,
porque también eres solo un ruido de fondo
hasta que alcanzas el umbral de visibilidad
enhebrada en mis pestañas.
De una mancha creciente surge tu textura
o la de un montón de ciruelas al tres por dos;
la canción del guitarrista callejero
o eso que recibe la descarga y se despliega
cuando escucho: ¡Hola, feo!
¿Qué es? No el pez que trina en la rama del cristal roto,
pero sí el asombro de la ranura traspasada,
la palabra que se adelanta a la boca y queda la boca,
los ojos detrás de la mirada detrás de los ojos,
los ojos que no callan, la boca que mira.
Acuden los ecos descartados desde cada esquina,
se reúnen a ser tu rostro
y lo asumes con toda la luz y estás total en mi garganta
hasta que respondo: ¡Hola, bonita!
Y caen los ojos dentro de los ojos dentro de los ojos…
Quedan la boca, la boca y la pincelada.
14 de mayo de 2025
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