cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
Los pulsos se combinan extasiados
al son de las campanas del adviento
en bellas partituras del sediento,
aquel que resucita desgraciados.
Y lleva las sandalias por las eras
de penas y pecados repetidos,
parece que detiene sus latidos
en rezos por personas y quimeras.
Camina solitario en las colinas
que fueron recubiertas por historia,
buscando lo perdido de la escoria
en lares de las aguas tan salinas.
Y lleva las sandalias por su gusto
en clara contingencia con el mal.
Acusa la palabra de la sal
que quiere derrotarnos con un susto.