Latet
Poeta recién llegado
Y me daré a tus manos y me daré a ti
con sed del agua viva
que solo encuentro en ti,
que aquieta mi destino
ahogado entre las sombras
brindándome albedrío
en canto de la aurora.
Y me daré a tus manos
cual cielo a las gaviotas,
me perderé en su vuelo
gallardo en desmesura...
sondeando en sortilegio
el mar que nos invoca
en ígneo sentimiento
anclado en la ternura.
Y me daré a ti
como noche al día,
como luna al sol,
como tu alegría,
como tu tristeza,
como tu inquietud
que reposa en calma
en la cercanía
¡en la dicha inmensa
de vivirte vida!
