La noche pasada llovió,
el día amaneció lindo,
diáfano, soleado, brillante.
Y mi Anabel se fue,
ya dejó de sufrir,
ya dejó de llorar.
Que en esa nueva vida,
que tú mereces,
que vas a tener.
Se te dé todo lo que,
en esta vida se te ha negado,
deja tus lágrimas aquí.
Que tú mi niña bendita,
mi preciosa y dulce Anabel,
bastante has sufrido y llorado.
Una tiara de versos,
un collar de lágrimas,
un desfile de besos.
el día amaneció lindo,
diáfano, soleado, brillante.
Y mi Anabel se fue,
ya dejó de sufrir,
ya dejó de llorar.
Que en esa nueva vida,
que tú mereces,
que vas a tener.
Se te dé todo lo que,
en esta vida se te ha negado,
deja tus lágrimas aquí.
Que tú mi niña bendita,
mi preciosa y dulce Anabel,
bastante has sufrido y llorado.
Una tiara de versos,
un collar de lágrimas,
un desfile de besos.
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