Inmaculada Galiana
Poeta recién llegado
No me duelen las heridas
que irremediables me hicieron el tiempo,
aquellas que almidonaron mis mejillas
como inmóviles estatuas de hielo
No me duelen las heridas
que despertaron al desconsuelo
aquellas que apagaron mis risas
almacenando rabias y celos
No me duelen las heridas
que un día desvelaron mis sueños
aquellas profundas y frías
espinas mecidas por el viento .
No son esas las heridas que reprocho
no son esas las que me hacen llorar
en silencio;
Me duele que sin ser mío te pierda
y lo más triste, lo más triste
es que no me quejo.
que irremediables me hicieron el tiempo,
aquellas que almidonaron mis mejillas
como inmóviles estatuas de hielo
No me duelen las heridas
que despertaron al desconsuelo
aquellas que apagaron mis risas
almacenando rabias y celos
No me duelen las heridas
que un día desvelaron mis sueños
aquellas profundas y frías
espinas mecidas por el viento .
No son esas las heridas que reprocho
no son esas las que me hacen llorar
en silencio;
Me duele que sin ser mío te pierda
y lo más triste, lo más triste
es que no me quejo.