sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Agarro a tus lágrimas
invoco a tu musa
edulzo tus labios
te hago el amor a toda prisa
te engancho en el alma
expando a tus pulmones
te abro los ojos
me fundo en tu sonrisa
despierto en tu piel
duermo en tus sueños
te llevo a mi alma
respiro tu olor
sudo en tu cuerpo
me abro a tu amor
te llevo a mi cuerpo
y juro un te quiero
me agarro a tu suerte
me lanzo a tu luz
te llevo a mis manos
y te acaricio muy tierna
te hago llegar al olimpo
y desnudos en el anochecer nos aplaudió la luna
y allí juntos entre nuestra sangre
nos eclipsaron nuestras huellas
porque juntos en el anochecer
nos abrazo esa luna
y allí dormidos en el amanecer
nos besemos
y nos hipnotizó el alba
hasta que empezó otra noche
y nos conquisté ese brillo
y nos levantó otra luna
esa que nos llevó hasta más allá de la locura.