...
En la cúspide azul de la montaña
un pájaro acorruca su plumaje,
y el viento humedecido se recrea
oscilando en el vientre de una nube.
Tus ojos musicales se volvieron silencios,
silencios que perturban mi quietud abnegada.
Anchas y moribundas callejuelas de olvido,
se quedaron oliendo tu petfumado cuerpo.
Ha llegado tu nombre, oxigenado,
febril, evocativo; simple y puro,
cual cántico agorero y sedentario
exprime su dolor en lo expresivo.
El otoño sacude su brumosa nostalgia,
y nosotros, los pájaros, nos quedamos sin nido.
german g
En la cúspide azul de la montaña
un pájaro acorruca su plumaje,
y el viento humedecido se recrea
oscilando en el vientre de una nube.
Tus ojos musicales se volvieron silencios,
silencios que perturban mi quietud abnegada.
Anchas y moribundas callejuelas de olvido,
se quedaron oliendo tu petfumado cuerpo.
Ha llegado tu nombre, oxigenado,
febril, evocativo; simple y puro,
cual cántico agorero y sedentario
exprime su dolor en lo expresivo.
El otoño sacude su brumosa nostalgia,
y nosotros, los pájaros, nos quedamos sin nido.
german g
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