HeylerHartley
Poeta recién llegado
Bonita como la noche alejada del pueblo
de nuevas y recordadas sonrisas,
algo más que un hermoso cuerpo
se revela en mis ojos haciéndote bonita.
¡Y qué dulce es llamarte mi amor!
Aun cuando juego a inventar refranes
por más que intento cambiar la conclusión,
aterriza el amor para acaparar mis ideales.
Mi amor de lo poco y de ninguno;
si ya eres bien llamada mi novia
a tu inocencia de primaveras me sumo,
por amor del que dispuso nuestra gloria.
En otro momento habrás sentido, quizás,
que también te proyectaba distante.
Dime: ¿Es verdad que al yo perder el antifaz
encontraste a quién sería tu acompañante?
Me fantaseo con pensar que sucedió así
porque te amo en la posible lejanía
y si bien no hay mucho que decir
sabrás que eres tú: El amor de mi vida.
Mi amor, mía, mi amor... ¡Mi gran amor!
No puedo con lo que siento en la madrugada,
he regado lágrimas de contenta repulsión
para dormirme a tu lado creyéndote acostada.
Ya no falta mucho para sentirte la boca,
habrán días festivos en los días comunes
pues así es el amor, así es lo que me toca,
pronto veré de cerca lo que veo en las nubes.