Viento de américa
Poeta adicto al portal
...cual son culpables los versos
de que haya noches y estrellas...
SILVIO RODRÍGUEZ
de que haya noches y estrellas...
SILVIO RODRÍGUEZ
Escribo en este poema la palabra lluvia,
y sin decir agua va,
convoco nubes bajas cargadas de agua,
un penetrante olor a tierra mojada,
el rocío pertinaz y cristalino
y un viento suave y húmedo.
¡Buen día para hacer llover!
Otras veces basta anotar la palabra mar:
Al tiempo le nacen algas al papel,
mis palabritas -también mis palabrotas-,
van cargadas de sabor a sal;
los alegres ojitos saltones de los caballitos de mar
emergen del fondo de la hoja
y los caracoles dejan escapar hasta mi oreja su rumor milenario.
¡Ahí está el mar!
Ahora que, si escribo la palabra noche:
se desatan a coro los aullidos de los perros citadinos,
la luna persigue a los amantes que se han enamorado
entre besos y manos,
las estrellas escuchan guiñándole
a los grillos que cantan solitarios.
¡Qué noche tan linda!
Ojalá que cuando escriba pan, éste se multiplique;
que si escribo justicia, se detengan las órdenes de aprehensión injustas;
si escribo tolerancia, los indígenas sobrevivan;
si escribo trabajo, de verdad todos tengan trabajo...
Ojalá que la poesía no sea una señora de palabras inválidas.
¡Que este poema parece un panfleto y no un poema!
¿Qué esperaban?
::
:: 18 de agosto de 2000
y sin decir agua va,
convoco nubes bajas cargadas de agua,
un penetrante olor a tierra mojada,
el rocío pertinaz y cristalino
y un viento suave y húmedo.
¡Buen día para hacer llover!
Otras veces basta anotar la palabra mar:
Al tiempo le nacen algas al papel,
mis palabritas -también mis palabrotas-,
van cargadas de sabor a sal;
los alegres ojitos saltones de los caballitos de mar
emergen del fondo de la hoja
y los caracoles dejan escapar hasta mi oreja su rumor milenario.
¡Ahí está el mar!
Ahora que, si escribo la palabra noche:
se desatan a coro los aullidos de los perros citadinos,
la luna persigue a los amantes que se han enamorado
entre besos y manos,
las estrellas escuchan guiñándole
a los grillos que cantan solitarios.
¡Qué noche tan linda!
Ojalá que cuando escriba pan, éste se multiplique;
que si escribo justicia, se detengan las órdenes de aprehensión injustas;
si escribo tolerancia, los indígenas sobrevivan;
si escribo trabajo, de verdad todos tengan trabajo...
Ojalá que la poesía no sea una señora de palabras inválidas.
¡Que este poema parece un panfleto y no un poema!
¿Qué esperaban?
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:: 18 de agosto de 2000