Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y si llorara hoy
,
¿consumirías mis lágrimas como alimento noctámbulo?,
te pregunto,
si vieras mi llanto hoy ,
¿te negarías a calmar mi pecho,
que en estallido no cesa de llamar tu acento?,
si encontraras una de mis hojas hoy,
¿continuarías leyéndolas? ,
hasta que tu vista se cierre junto a mi libro en otoño,
si aún tuvieras aquellos pétalos,
que alguna vez acunaron en tus manos,
¿volverías a bañarlos de sueños?...,
reavivando el rojo de un pálido recuerdo.
¿consumirías mis lágrimas como alimento noctámbulo?,
te pregunto,
si vieras mi llanto hoy ,
¿te negarías a calmar mi pecho,
que en estallido no cesa de llamar tu acento?,
si encontraras una de mis hojas hoy,
¿continuarías leyéndolas? ,
hasta que tu vista se cierre junto a mi libro en otoño,
si aún tuvieras aquellos pétalos,
que alguna vez acunaron en tus manos,
¿volverías a bañarlos de sueños?...,
reavivando el rojo de un pálido recuerdo.
Ahora que la tormenta ha insistido en su estruendo
y quejumbroso miro el batir de olas,
equilibrando en su cresta la portentosa espuma de su rugido,
golpeando furiosa su beso insolente,
por entre las pierna de este hombre inapetente,
deseo preguntarte ,
¿apaciguarías las aguas de este huracán majestuoso?.
y quejumbroso miro el batir de olas,
equilibrando en su cresta la portentosa espuma de su rugido,
golpeando furiosa su beso insolente,
por entre las pierna de este hombre inapetente,
deseo preguntarte ,
¿apaciguarías las aguas de este huracán majestuoso?.
Deslavada es la mirada que cruza el vidrio rugoso,
quedándose anclada al fondo de una tenue llamarada,
pretendiendo quedarse infame frente al océano pavoroso,
atinando solo y entre dientes ,
a pronunciar rudas e impotentes palabras,
para ver si entre ellas evapora el sollozo,
que rasgaba mi rasposa garganta.
quedándose anclada al fondo de una tenue llamarada,
pretendiendo quedarse infame frente al océano pavoroso,
atinando solo y entre dientes ,
a pronunciar rudas e impotentes palabras,
para ver si entre ellas evapora el sollozo,
que rasgaba mi rasposa garganta.
Luego que los dientes han dejado de castañear
y la palidez se ha marchado de mi faz,
se revuelca la pregunta en mi cabeza,
y si llorara ,
¿gustarías de mi lágrimas aunque éstas sean saladas a tu alma?...
y la palidez se ha marchado de mi faz,
se revuelca la pregunta en mi cabeza,
y si llorara ,
¿gustarías de mi lágrimas aunque éstas sean saladas a tu alma?...
Última edición:
::::