Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Y si perdiera tu mirada,
más valdría no haber nacido,
Y si perdiera tus sonrisas,
que caiga mi alma en muerte,
con el tormento del silencio,
Aterciopelados instantes,
sellando con los labios,
aquello que las palabras enmudecen,
por ser tan simples y humanas...
Que sea el eterno fuego,
que inunde nuestros suspiros,
en el cáliz de tu vientre,
donde beberé la gloria de tu ser,
para entregarme en comunión divina,
esa que nada tiene con el cielo,
que nada tiene con el infierno...
y que es...
¡Exactamente el sentir!
¡Paraíso completo al tenerte!
¡Infierno doliente si no estas aquí!
¿Acaso el enamorado exagera?
¡No importan los demás!
¡Importa que te ame; y así estoy contigo o sin ti!
¡Carrera de ideas, agolpados palpitares!
¡Que entre lágrimas alegres bailan mis letras!
¡Con la idea de agradar tu corazón!
Saberte bella y amada,
respetada y esperada,
con la dulce orquídea,
que ciña en tu cabello,
para perderme en un beso vuestro,
que despierte las estrellas,
que despierte un universo...
Encoje mi respirar,
por no romper el encanto,
que me deleita tu presencia,
¡Ámame querida mía!
¡Que hoy tintero y pluma!
¡Que hoy amor y pasión!
¡Se conjugan en tu memoria!
¡Con el juego de tus ojos!
¡Con el latir de tu ser!
¡Para este pobre poeta enamorado!
¡Ya no de la Luna!
¡Ya no del amor!
¡Si no solamente... de ti!
L.V.
más valdría no haber nacido,
Y si perdiera tus sonrisas,
que caiga mi alma en muerte,
con el tormento del silencio,
Aterciopelados instantes,
sellando con los labios,
aquello que las palabras enmudecen,
por ser tan simples y humanas...
Que sea el eterno fuego,
que inunde nuestros suspiros,
en el cáliz de tu vientre,
donde beberé la gloria de tu ser,
para entregarme en comunión divina,
esa que nada tiene con el cielo,
que nada tiene con el infierno...
y que es...
¡Exactamente el sentir!
¡Paraíso completo al tenerte!
¡Infierno doliente si no estas aquí!
¿Acaso el enamorado exagera?
¡No importan los demás!
¡Importa que te ame; y así estoy contigo o sin ti!
¡Carrera de ideas, agolpados palpitares!
¡Que entre lágrimas alegres bailan mis letras!
¡Con la idea de agradar tu corazón!
Saberte bella y amada,
respetada y esperada,
con la dulce orquídea,
que ciña en tu cabello,
para perderme en un beso vuestro,
que despierte las estrellas,
que despierte un universo...
Encoje mi respirar,
por no romper el encanto,
que me deleita tu presencia,
¡Ámame querida mía!
¡Que hoy tintero y pluma!
¡Que hoy amor y pasión!
¡Se conjugan en tu memoria!
¡Con el juego de tus ojos!
¡Con el latir de tu ser!
¡Para este pobre poeta enamorado!
¡Ya no de la Luna!
¡Ya no del amor!
¡Si no solamente... de ti!
L.V.