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Poeta asiduo al portal
Y sin embargo reía
cuando yo le explicaba
el porqué terminaba lo nuestro.
Le dije que el amor había muerto
cierto día
después de agonizar durante un tiempo.
Me miraba
y en sus ojos bellos
nada veía,
ni una muestra de dolor,
ni una lágrima.
Yo
buscaba a tientas las palabras
para explicarle que era cierto;
que la había amado más,
más que a mi propia vida.
Pero sordo
estaba su corazón;
ciego quizás
si es que no estaba lejos
de lo que allí sucedía.
Porque cuando yo le hablaba
tratando de consolarla,
ella reía.
Reía mucho.Solo reía.
¿Acaso no me amaba?
¿Acaso no lo entendía?
Y sin embargo reía,
como el viento frente al pasto,
ella reía...
cuando yo le explicaba
el porqué terminaba lo nuestro.
Le dije que el amor había muerto
cierto día
después de agonizar durante un tiempo.
Me miraba
y en sus ojos bellos
nada veía,
ni una muestra de dolor,
ni una lágrima.
Yo
buscaba a tientas las palabras
para explicarle que era cierto;
que la había amado más,
más que a mi propia vida.
Pero sordo
estaba su corazón;
ciego quizás
si es que no estaba lejos
de lo que allí sucedía.
Porque cuando yo le hablaba
tratando de consolarla,
ella reía.
Reía mucho.Solo reía.
¿Acaso no me amaba?
¿Acaso no lo entendía?
Y sin embargo reía,
como el viento frente al pasto,
ella reía...