Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Llegaron como lobos carroñeros
henchidos de furor y desatino
y al punto arrebataron lo divino:
las luces de sus mágicos luceros.
Llegaron destrozando pordioseros
las ganas de entenderse diamantino
y al punto deshicieron el Camino:
el fruto de sus años verdaderos.
Malditos desgarraron con sus dientes
el sueño de bondad de su costado.
Los lobos con sus fauces insistentes
rasgaron todo su significado
dejándole las manos insolventes
y el alma desprovista de su Amado.
henchidos de furor y desatino
y al punto arrebataron lo divino:
las luces de sus mágicos luceros.
Llegaron destrozando pordioseros
las ganas de entenderse diamantino
y al punto deshicieron el Camino:
el fruto de sus años verdaderos.
Malditos desgarraron con sus dientes
el sueño de bondad de su costado.
Los lobos con sus fauces insistentes
rasgaron todo su significado
dejándole las manos insolventes
y el alma desprovista de su Amado.
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