Fina Simón
Poeta recién llegado
¿Y tú me dices?
¿Y tú me dices
que duermes tranquilo?
¿Qué no te produce desvelo
el sufrimiento ajeno?
¿Cómo puedes decir sin meditar
que lo único que te puede interesar
es tu bien físico y mental
sin apenas reparar
del que vive en soledad?
Vives tu vida felizmente
sirviéndote de lo que te interesa,
que nadie te cause molestias
alegando como justificación
miles de historias y proezas.
Y mientras, en alguna parte,
alguien le pesa tu ausencia,
cuenta los días y las horas
para poder verte a solas.
Solicita tu ayuda en ocasiones,
te añora, te llama y ruega
esperando ese milagro
que nunca llega.
Sin embargo y por suerte,
los hay quien duermen plácidamente
y aunque errores cometieran
se puede equivocar la gente.
Esos lo hacen todo por amor,
amor al prójimo, a la vida,
el alma se alimenta y nutre
de la felicidad compartida.
¿Y tú me dices
que duermes tranquilo?
¿Qué lo haces a pierna suelta…?,
¡pues oye bien lo que te digo!
No hay felicidad completa
a consta de la desgracia ajena.
Fina Simón
¿Y tú me dices
que duermes tranquilo?
¿Qué no te produce desvelo
el sufrimiento ajeno?
¿Cómo puedes decir sin meditar
que lo único que te puede interesar
es tu bien físico y mental
sin apenas reparar
del que vive en soledad?
Vives tu vida felizmente
sirviéndote de lo que te interesa,
que nadie te cause molestias
alegando como justificación
miles de historias y proezas.
Y mientras, en alguna parte,
alguien le pesa tu ausencia,
cuenta los días y las horas
para poder verte a solas.
Solicita tu ayuda en ocasiones,
te añora, te llama y ruega
esperando ese milagro
que nunca llega.
Sin embargo y por suerte,
los hay quien duermen plácidamente
y aunque errores cometieran
se puede equivocar la gente.
Esos lo hacen todo por amor,
amor al prójimo, a la vida,
el alma se alimenta y nutre
de la felicidad compartida.
¿Y tú me dices
que duermes tranquilo?
¿Qué lo haces a pierna suelta…?,
¡pues oye bien lo que te digo!
No hay felicidad completa
a consta de la desgracia ajena.
Fina Simón