Y tú me entregaste un río...

Marla

Poeta fiel al portal
Recuerdo aquella madrugada
en la que te me hiciste mar,
en la que se abrieron las esclusas
de una sombra
que te deshabitaba;
y yo bebí en ti la eternidad
de un trago
y tú me entregaste a cambio
un río.


Bien sabes que era isla mi voz,
vientre
donde desovan
los naufragios.


-Ven
hagamos un volcán de nuestra sangre.
Verás como los buitres
picotearán una luz
inextinguible.
Cada mínima muerte, cada golpe
de sombra
caerá
si acuchillamos su espectro
con estrellas-


Recuerdo
la rutinaria letanía
de la noche,
una silueta sobornando
a tientas
la derrota,
los cuervos del ayer
brotando sin cesar de tu garganta,
una flor deshojando
sus cenizas...








 
Recuerdo aquella madrugada
en la que te me hiciste mar,
en la que se abrieron las esclusas
de una sombra
que te deshabitaba;
y yo bebí en ti la eternidad
de un trago
y tú me entregaste a cambio
un río.


Bien sabes que era isla mi voz,
vientre
donde desovan
los naufragios.


-Ven
hagamos un volcán de nuestra sangre.
Verás como los buitres
picotearán una luz
inextinguible.
Cada mínima muerte, cada golpe
de sombra
caerá
si acuchillamos su espectro
con estrellas-


Recuerdo
la rutinaria letanía
de la noche,
una silueta sobornando
a tientas
la derrota,
los cuervos del ayer
brotando sin cesar de tu garganta,
una flor deshojando
sus cenizas...







Muy bello, un buen puñado de hermosas y sugerentes imagenes pueblan tus versos dueños de un gran clima poético. Me ha gustado mucho amiga María. Abrazote vuela. Paco.
 
Recuerdo aquella madrugada
en la que te me hiciste mar,
en la que se abrieron las esclusas
de una sombra
que te deshabitaba;
y yo bebí en ti la eternidad
de un trago
y tú me entregaste a cambio
un río.


Bien sabes que era isla mi voz,
vientre
donde desovan
los naufragios.


-Ven
hagamos un volcán de nuestra sangre.
Verás como los buitres
picotearán una luz
inextinguible.
Cada mínima muerte, cada golpe
de sombra
caerá
si acuchillamos su espectro
con estrellas-


Recuerdo
la rutinaria letanía
de la noche,
una silueta sobornando
a tientas
la derrota,
los cuervos del ayer
brotando sin cesar de tu garganta,
una flor deshojando
sus cenizas...







Entrega de amor que se va perdiendo entre heridas humedas donde
las imagenes recrean dolor de instinto. felicidades por el magma
supremo de una bellissima composicion. emocionante.
luzyabsenta
 
Recuerdo aquella madrugada
en la que te me hiciste mar,
en la que se abrieron las esclusas
de una sombra
que te deshabitaba;
y yo bebí en ti la eternidad
de un trago
y tú me entregaste a cambio
un río.


Bien sabes que era isla mi voz,
vientre
donde desovan
los naufragios.


-Ven
hagamos un volcán de nuestra sangre.
Verás como los buitres
picotearán una luz
inextinguible.
Cada mínima muerte, cada golpe
de sombra
caerá
si acuchillamos su espectro
con estrellas-


Recuerdo
la rutinaria letanía
de la noche,
una silueta sobornando
a tientas
la derrota,
los cuervos del ayer
brotando sin cesar de tu garganta,
una flor deshojando
sus cenizas...









Qué exquisitez de léxico. Ramillete de imágenes únicas. Otra delicia para desayunarse.

Abrazos y muchas felicidades Marla.

Palmira
 

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