carola mastrogianni
Poeta recién llegado
Cuando vas matando el alma por que se te hace chica la esperanza.
Cuando volves cansada caminando y no ves a nadie y nadie te ve, por que no estas.
Cuando te crecen las lagrimas desde la mente, por que el corazón no late.
Vagabundeando litros de sangre caliente;
comiéndote las uñas por erradas ilusiones.
Sabiendo que mañana no te espera nadie.
Te vas.
Una y otra ves te vas.
Cuando sabes que el invierno no viene solo.
Cuando a través de la locura sacias el dolor húmedo, que va trepándose en tus ojos como hiedra.
Cuando la cama es un refugio y los sueños una droga, y tu cuerpo un tormento.
Te vas, una y otra ves te vas.
Oprimida, nauseabunda, dolorosa e invisible.
Esperas que alguien te rescate.
Pero mataste tu alma;
cuando se te hizo chica la esperanza y bajaste la mirada,
y decidiste empezar a sentir con la cabeza, congelándote en las circunstancias.
Inequívoca en que nada cambia,
por que los días ya se afirman como años,
y a tu alrededor solo ves miserias ajenas y mundanas;
acusándolas de abortar tus sueños, vas saboreando antes los mas viejos.
Creyéndote solitaria y con derecho...te vas.
Una y otra ves...
te vas.
desertora de tu propia vida,
Una y otra ves...
volves,
sobreviviente de vos misma...
Cuando volves cansada caminando y no ves a nadie y nadie te ve, por que no estas.
Cuando te crecen las lagrimas desde la mente, por que el corazón no late.
Vagabundeando litros de sangre caliente;
comiéndote las uñas por erradas ilusiones.
Sabiendo que mañana no te espera nadie.
Te vas.
Una y otra ves te vas.
Cuando sabes que el invierno no viene solo.
Cuando a través de la locura sacias el dolor húmedo, que va trepándose en tus ojos como hiedra.
Cuando la cama es un refugio y los sueños una droga, y tu cuerpo un tormento.
Te vas, una y otra ves te vas.
Oprimida, nauseabunda, dolorosa e invisible.
Esperas que alguien te rescate.
Pero mataste tu alma;
cuando se te hizo chica la esperanza y bajaste la mirada,
y decidiste empezar a sentir con la cabeza, congelándote en las circunstancias.
Inequívoca en que nada cambia,
por que los días ya se afirman como años,
y a tu alrededor solo ves miserias ajenas y mundanas;
acusándolas de abortar tus sueños, vas saboreando antes los mas viejos.
Creyéndote solitaria y con derecho...te vas.
Una y otra ves...
te vas.
desertora de tu propia vida,
Una y otra ves...
volves,
sobreviviente de vos misma...
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