Salvatierra
Poeta recién llegado
Qué viejo me siento en tardes de poca luz,
poeta sin gloria, sin fama y en pos de una cruz
que no me fue heredada o vendida en esta vida;
y es que a estas alturas pululo sal de mi herida .
Anda a remendarme lo que queda de corazón,
anda a beber con pajilla mi resto de razón;
será que me hace falta solo una pizca de verdad;
tal vez es cierto y al fin me alcanzó la realidad.
Lástima que seas ajena bella hueca,
tu piel desperdiciada al tiempo, que pena;
y yo que no me decido a cortarme las manos
y yo que no logro encontrarte en mis ocasos.
poeta sin gloria, sin fama y en pos de una cruz
que no me fue heredada o vendida en esta vida;
y es que a estas alturas pululo sal de mi herida .
Anda a remendarme lo que queda de corazón,
anda a beber con pajilla mi resto de razón;
será que me hace falta solo una pizca de verdad;
tal vez es cierto y al fin me alcanzó la realidad.
Lástima que seas ajena bella hueca,
tu piel desperdiciada al tiempo, que pena;
y yo que no me decido a cortarme las manos
y yo que no logro encontrarte en mis ocasos.