¿Y què?
Si nadie comprende el garabato de mi silencio
Si se pierde mi sangre en la flor herida de un beso
¿Y què?
Si a mi carne se le presentan sus filos
y nomás se florece como lagrima en hastío;
...si dreno en abrazos sus soles
y riego entre sonrisas las lunas de sus sombras
...el radiante abrigo de su noche.
¿Y?
Si se engarzan las botas de sus muertos
en mis ojos cuando los cierro.
¿Y?
Si hoy Llanto es un solo en mi
por mis caídas y sus primaveras;
por mi ceguera y el solsticio de sus inviernos.
¿Y qué?
Si mi pluma hace para mi sola sendero, planeo
¿Y?
¿Qué?
Si se visten de plumas mis huesos
(
y no levantan veraz entre tierras los aires del vuelo)
¿Porqué ser yo,
quién dé de vivir lamentos?
¡Ay amor!
mi Cielo, mi amor
Si aunque me acompañases en el quiero,
no soy yo;
aunque lo siento.
Yo también quiero conocer
lo de ser feliz,
ese cuento;
que espera tras la tapa de cuero,
del libro sintiéndose abierto;
de Ojo despierto,
palmas llenas
y vivos:
las llamas,
los pinceles y sus dedos.
Foto: Gabriela Gisel