Y el cielo hacía mí dirigió su mirada,
dándole cobijo a mi ser por entero,
apacentando mi alma acongojada,
brindándole sublime sentir placentero.
A él se aunó la vida en sus alegrías,
y en grandes caudales me las ofreció,
trayéndome dicha, alejó melancolías,
y así penas y quebrantos desapareció.
A éllos se sumó el trinar de un jilguero,
e hizo palpitar mi corazón a plenitud,
al obsequiarme de sus cantos el primero,
y separó de mí toda insana inquietud.
Y si poco fuera, el sol con su luminosidad,
patrocinó a mi ser la luz de sus destellos,
iluminando mi camino rumbo a la felicidad,
atisbando al final el mirar de tus ojos bellos.
Y si el sol...el jilguero...la vida y el cielo...
han logrado de inmensa dicha llenarme,
se debe a que en tí mi alma halló consuelo,
al allegarse tu ternura y amor a arroparme.
Y es que tú eres...
mi sol... mi jilguero...mi vida... y mi cielo.
DreamerMM. 10-14-2006.