Un recuerdo se hizo poesía,
ahora lo recuerdo y losé muerto
porque ha vivido.
Fui su creadora y desbastadora,
por ser tan bello,
tan perfecto dentro de todos sus defectos.
El verlo frágil e inestable, seguro y orgulloso,
el simple echo de verlo
provocó el intento,
desvanecí mi cosecha, ya desecha.
Era un castillo de arena
que arrimé entre olas y viento,
que destruí con apenas un soplido,
siendo este cómplice del mismo tiempo.
Acá lo sumerjo,
en masas de agua salada
y así retenerlo un instante más.
Dejo al cielo secar mis lágrimas,
para sentir tu próximo abrazo,
un primer y último abrazo.
Entonces, vuelvo a olvidar ese adiós
que en silencio he soportado no emitir,
desde antes de perderte,
justo luego de perderme en ti.
ahora lo recuerdo y losé muerto
porque ha vivido.
Fui su creadora y desbastadora,
por ser tan bello,
tan perfecto dentro de todos sus defectos.
El verlo frágil e inestable, seguro y orgulloso,
el simple echo de verlo
provocó el intento,
desvanecí mi cosecha, ya desecha.
Era un castillo de arena
que arrimé entre olas y viento,
que destruí con apenas un soplido,
siendo este cómplice del mismo tiempo.
Acá lo sumerjo,
en masas de agua salada
y así retenerlo un instante más.
Dejo al cielo secar mis lágrimas,
para sentir tu próximo abrazo,
un primer y último abrazo.
Entonces, vuelvo a olvidar ese adiós
que en silencio he soportado no emitir,
desde antes de perderte,
justo luego de perderme en ti.