Siento que ya es hora
de volver a aquellas épocas,
en las que no era necesario
rezar, para aguardar por
soluciones que mis fuerzas
ya no pueden alcanzar.
Que el dolor de verse así,
herido, vapuleado y desdeñado
por los ojos del destino,
y sabiéndose derrotado una vez más,
se termine.
O al menos se disfrace
de algo más que esta túnica
de angustias pesada hasta el dolor,
y lleguen al final las risas,
los sonidos de esa paz
ancestralmente ajena a mis sentidos,
para saborear otros colores
en mis memorias y en mis sueños.
Para escribirte otros versos,
para no ser tan injusto,
para decirle a quien debo,
Que aun estoy vivo y que quiero.
de volver a aquellas épocas,
en las que no era necesario
rezar, para aguardar por
soluciones que mis fuerzas
ya no pueden alcanzar.
Que el dolor de verse así,
herido, vapuleado y desdeñado
por los ojos del destino,
y sabiéndose derrotado una vez más,
se termine.
O al menos se disfrace
de algo más que esta túnica
de angustias pesada hasta el dolor,
y lleguen al final las risas,
los sonidos de esa paz
ancestralmente ajena a mis sentidos,
para saborear otros colores
en mis memorias y en mis sueños.
Para escribirte otros versos,
para no ser tan injusto,
para decirle a quien debo,
Que aun estoy vivo y que quiero.