Marco Rosmarine
Poeta recién llegado
Ya estás de vuelta.
Oí que el cielo se ha cerrado en banda
y no hay luz ni mar que avive lo oscuro.
¡Derribad el muro de nubes!
Para esta vez permito armas.
Ellas dispararon primero.
¡Soplad al muro de nubes!
Ellas mataron primero.
Ya estás de vuelta,
y es como si nadie hubiese venido.
¡Vete!;
será como si nadie se hubiera ido.
¡Vete! mejor vete.
De vuelta vienes y no el tiempo.
De vuelta vienes, vas; vuelves.
¿Yo?... mejor quedo.
Soy el término medio en tu prisa;
la virtud en tu carrera.
Pero ya estás de vuelta
y sigo a mi lado.
Ya estás de vuelta;
ya te has marchado.
Oí que el cielo se ha cerrado en banda
y no hay luz ni mar que avive lo oscuro.
¡Derribad el muro de nubes!
Para esta vez permito armas.
Ellas dispararon primero.
¡Soplad al muro de nubes!
Ellas mataron primero.
Ya estás de vuelta,
y es como si nadie hubiese venido.
¡Vete!;
será como si nadie se hubiera ido.
¡Vete! mejor vete.
De vuelta vienes y no el tiempo.
De vuelta vienes, vas; vuelves.
¿Yo?... mejor quedo.
Soy el término medio en tu prisa;
la virtud en tu carrera.
Pero ya estás de vuelta
y sigo a mi lado.
Ya estás de vuelta;
ya te has marchado.