K. Alan Suárez
Poeta recién llegado
Ya te vas, y no te quieres despedir
Me dices que para que si no hay razón
Que todo acabo y no hay que revivir
Sentimientos que ya no están en el corazón.
Acaso no ves? No te vengo detener, no.
No vengo a decirte lo que siente mi corazón
Vengo a darle vuelta a la pagina, mi alma ya sanó.
Al parecer mataste mi ilusión de volverte a ver
Con esas palabras hiciste la despedida un asesinato
Pero yo soy el juez de este caso, mujer
Y te estoy sentenciando por tu soberbia y tu maltrato.
No te deseo el mal mi princesa de mejillas redondas
Como crees que podría desearte tal desdicha?
Al contrario como te dije al final de estas cosas
Dios te proteja y El mismo te bendiga.
Tu partida me hace libre como un ave,
Me devuelve la valentía de un león
No puedo creer que todo esto acabe
Conmigo sonriendo escribiéndote versos en mi sillón.
No vez como estos ojos se regocijan?
Agradecen el saber que ya no perderán lagrimas
Y mi mente? Baila de gozo a la orilla del lago
Ya podrá dormir en las noches al no pensarte más.
Tu última bala no dio en el blanco mujer
Tu ultima puñalada ya no lastimó a mi corazón
O será que esa daga y esa bala ya no pueden hacer
Que este loco muera por ti en otra ocasión.
Te lo agradezco todo, que todo sea excelente
Y muchas gracias por acortarme la espera
Pues sé que ya no te esperare cuando vuelvas
Con flores y tu anillo de bodas esperándote en la acera.
K. Alan Suárez Delgado
Me dices que para que si no hay razón
Que todo acabo y no hay que revivir
Sentimientos que ya no están en el corazón.
Acaso no ves? No te vengo detener, no.
No vengo a decirte lo que siente mi corazón
Vengo a darle vuelta a la pagina, mi alma ya sanó.
Al parecer mataste mi ilusión de volverte a ver
Con esas palabras hiciste la despedida un asesinato
Pero yo soy el juez de este caso, mujer
Y te estoy sentenciando por tu soberbia y tu maltrato.
No te deseo el mal mi princesa de mejillas redondas
Como crees que podría desearte tal desdicha?
Al contrario como te dije al final de estas cosas
Dios te proteja y El mismo te bendiga.
Tu partida me hace libre como un ave,
Me devuelve la valentía de un león
No puedo creer que todo esto acabe
Conmigo sonriendo escribiéndote versos en mi sillón.
No vez como estos ojos se regocijan?
Agradecen el saber que ya no perderán lagrimas
Y mi mente? Baila de gozo a la orilla del lago
Ya podrá dormir en las noches al no pensarte más.
Tu última bala no dio en el blanco mujer
Tu ultima puñalada ya no lastimó a mi corazón
O será que esa daga y esa bala ya no pueden hacer
Que este loco muera por ti en otra ocasión.
Te lo agradezco todo, que todo sea excelente
Y muchas gracias por acortarme la espera
Pues sé que ya no te esperare cuando vuelvas
Con flores y tu anillo de bodas esperándote en la acera.
K. Alan Suárez Delgado