despertando
Poeta adicto al portal
Ya no puedo escribir sobre ti,
sobre nuestros humedecidos pechos,
sobre el vaho de los espejos
y sobre nuestro elixir de vida.
Dime, tú que elegiste el fruto del placer,
el licor que embriaga,
mas ese que no sana .
sino ese que algo te hace olvidar.
¡Ay!, el don de la ebriedad,
ya lo decía el poeta Claudio,
ahora entiendo tu elección,
mas no comprendo tu falta
de valor y de precisión,
que te lleva a la desilusión
y a la sinrazón de ese terco corazón.
sobre nuestros humedecidos pechos,
sobre el vaho de los espejos
y sobre nuestro elixir de vida.
Dime, tú que elegiste el fruto del placer,
el licor que embriaga,
mas ese que no sana .
sino ese que algo te hace olvidar.
¡Ay!, el don de la ebriedad,
ya lo decía el poeta Claudio,
ahora entiendo tu elección,
mas no comprendo tu falta
de valor y de precisión,
que te lleva a la desilusión
y a la sinrazón de ese terco corazón.