Ya no escribo para que sepas que te amo,
escribo para el rojo de tus labios,
para la veta de amor que hay en tu boca,
para la suave alfombra de tu lengua,
te escribo para que te amen mis letras.
Para tus ojos manzanas,
para tu frente muralla,
para tu color de almendro,
para el verano de tu pelo.
Ya no escribo para que sepas que te quiero,
escribo para el polvo que besa de tus pies los dedos,
para el rayo de sol que te rodea el cuerpo,
para el haz de luz que se te filtra por dentro.
Para lo que callo y para lo que digo,
escribo para guardar tu acento en mis sonidos.
Escribo no para adorarte hombre divino,
escribo para celebrarme que estas vivo.