Darkfire Wolf Daome
Poeta recién llegado
Me disculpo de antemano y les pido que sean honestos pero no tan severos, este es el primer poema que público y tal vez el último de mi corta carrera...
Es el que fuera mi poema de despedida tanto de mi Julieta como de la poesía.
Asi que espero sus críticas y comentarios no sólo sobre el poema, sino también como poeta y si hice bien en retirarme.
Sin nada más que decir... espero que lo disfruten, esto es...
Ya no habrá...
Mi querida Julieta, hoy una vez más
La pena que arraiga a mi afligido corazón
Me obliga a tomar de nuevo mi pluma
Para buscar un poco de alivio a mi aflicción.
Después de escuchar tu letárgico Adiós,
Llegó algo, que para mí es aún mucho peor,
Llegó lo que se ha convertido en mi peor tormento,
Pues en todos lados creo ver tu rostro y oír tu voz.
Con tu adiós mi mundo se tornó triste y vacío,
Sin tu cálido amor mi corazón se ha congelado,
Sin tu aliento el aire es tan pesado que ya ni respiro,
Y nada cubre el breve espacio que haz dejado.
Sin ti, ya no importa si es de día o es de noche,
Pues al irte te llevaste la única luz en mi vivir,
Te llevaste contigo mi única razón de ser
Y todo lo que ahora queda se resume a ti.
Tu voz, tus sonrisas y tus dulces palabras,
Es todo lo que ahora estas paredes guardan,
Mi peine, mi almohada y hasta las ventanas
Y todo lo que me rodea me recuerda que ya no estás.
Comprendí que cuando decidiste salir de mi vida,
Eso no fue más que una cruel y despiadada mentira,
Pues sin importar a donde vaya, que haga o lo que diga,
Sigues aquí, junto a mí, pues mi corazón jamás te olvida.
A veces, cuando intento despejar mi mente y mis traumas,
Al estar frente a la puerta, cierro un momento mis ojos,
Y me pregunto hoy, ¿Qué me lastimará un poco un poco más?
¿El encierro y tu recuerdo o mirar tu cara en cualquier rostro?
Pero, también he comprendido que jamás volverás,
Que no importa cuantas lágrimas más derrame,
Que no importa cuantas noches más te llore a solas,
Nada de nuestro pasado o mi presente cambiará.
Lo único cierto en medio de mi surreal predicamento,
Es el hecho de que existen cosas que ya no existirán más,
Que si no desaparecen, al menos ya no las habrá jamás,
Sólo serán historias y recuerdos sepultados en el tiempo.
Después de ser parte importante de nuestras vidas,
Ya no habrá árboles ni papeles con nuestras firmas.
Después de ser la base de nuestra tierna historia,
Ya no habrá más amantes furtivos ni citas a escondidas.
Ya no habrá más citas en el parque,
Ya no habrá más paseos por las tardes,
Y ya no habrá más besos de las buenas noches
Ni habrá más osos de peluche ni cafés.
Ya no habrá más cursis versos y poemas,
Ya no habrá más dulces 14 de febrero,
Ya no habrá con quien compartir las penas
Ni habrá con quien superar los miedos.
No habrá más cartas de amor sin entregar,
Tampoco habrá más cartas perfumadas,
Ya no habrá que discutir sobre quien va a colgar,
Pues ya ni siquiera habrá más llamadas.
Desde hoy ya no habrá más rosas ni regalos,
Pues sin ti las rosas hoy perdieron su color,
Pues marchitas, pierden uno a uno sus pétalos,
Y mueren poco a poco como lo hace nuestro amor.
Desde hoy ya no habrá más días del orgullo,
Ni más peleas por cualquier ridícula tontería,
No volverá a estar jamás mi cuerpo junto al tuyo
Y sin ti mis solitarias noches volverán a ser frías.
Ya no soñaremos con castillos y dragones,
Ya no seré tu príncipe ni tú mi princesa,
Ya sólo serán vagos recuerdos e ilusiones
De nuestra triste historia que hoy finaliza.
A partir de hoy los veranos serán más largos,
Pues ya no volveré a acobijarme entre tus brazos.
Mis primaveras tan sólo serán crudos inviernos
Y los recuerdos harán mi vida un verdadero infierno.
Ya no habrá quien al verme abatido y triste
Alivie mis penas con un beso en la frente.
Ya no volveré a estar dentro de tus planes
Y tú ya no me acompañarás en mi largo viaje.
Después de haber sido leales cómplices y amantes,
Después de sumergirnos en este deseo clandestino,
Hoy partiremos por caminos distintos, distantes
y ya sólo seremos dos perfectos desconocidos.
Mi querida Julieta, aunque suene ridículo o extraño,
Hay algo de esto que esta vez habría que agradecerte,
Pues gracias a ti aprendí que, después de sufrir tanto,
Si ya no sirve el llanto, tarde o temprano hay que mirar adelante.
Aprendí que el hecho de haberte perdido para siempre,
No significa que vaya a perderse todo el universo,
Que vaya detenerse el planeta o que estallen los cielos,
Pues estoy seguro que nunca llueve eternamente.
Después de tanto llorar, Ayer por fin lo comprendí,
Aún si el camino es largo o sinuoso se puede proseguir.
Cuando la noche es más oscura es porque el sol está por salir,
Por eso decidí que mi vida tiene que seguir contigo o sin ti.
Dicen que después de la tormenta siempre llega la calma
Y que con el tiempo las heridas comienzan a sanar,
También dicen que no hay bien que por mal no venga
Y que la derrota no es un error sino una oportunidad.
Tal vez en esta noche triste y azul no pare de llover,
Pero mañana, mirando al cielo con mucha fe,
Al señor, mi dios, de todo corazón le pediré
Que te bendiga, querida Julieta estés en donde estés.
Es el que fuera mi poema de despedida tanto de mi Julieta como de la poesía.
Asi que espero sus críticas y comentarios no sólo sobre el poema, sino también como poeta y si hice bien en retirarme.
Sin nada más que decir... espero que lo disfruten, esto es...
Ya no habrá...
Mi querida Julieta, hoy una vez más
La pena que arraiga a mi afligido corazón
Me obliga a tomar de nuevo mi pluma
Para buscar un poco de alivio a mi aflicción.
Después de escuchar tu letárgico Adiós,
Llegó algo, que para mí es aún mucho peor,
Llegó lo que se ha convertido en mi peor tormento,
Pues en todos lados creo ver tu rostro y oír tu voz.
Con tu adiós mi mundo se tornó triste y vacío,
Sin tu cálido amor mi corazón se ha congelado,
Sin tu aliento el aire es tan pesado que ya ni respiro,
Y nada cubre el breve espacio que haz dejado.
Sin ti, ya no importa si es de día o es de noche,
Pues al irte te llevaste la única luz en mi vivir,
Te llevaste contigo mi única razón de ser
Y todo lo que ahora queda se resume a ti.
Tu voz, tus sonrisas y tus dulces palabras,
Es todo lo que ahora estas paredes guardan,
Mi peine, mi almohada y hasta las ventanas
Y todo lo que me rodea me recuerda que ya no estás.
Comprendí que cuando decidiste salir de mi vida,
Eso no fue más que una cruel y despiadada mentira,
Pues sin importar a donde vaya, que haga o lo que diga,
Sigues aquí, junto a mí, pues mi corazón jamás te olvida.
A veces, cuando intento despejar mi mente y mis traumas,
Al estar frente a la puerta, cierro un momento mis ojos,
Y me pregunto hoy, ¿Qué me lastimará un poco un poco más?
¿El encierro y tu recuerdo o mirar tu cara en cualquier rostro?
Pero, también he comprendido que jamás volverás,
Que no importa cuantas lágrimas más derrame,
Que no importa cuantas noches más te llore a solas,
Nada de nuestro pasado o mi presente cambiará.
Lo único cierto en medio de mi surreal predicamento,
Es el hecho de que existen cosas que ya no existirán más,
Que si no desaparecen, al menos ya no las habrá jamás,
Sólo serán historias y recuerdos sepultados en el tiempo.
Después de ser parte importante de nuestras vidas,
Ya no habrá árboles ni papeles con nuestras firmas.
Después de ser la base de nuestra tierna historia,
Ya no habrá más amantes furtivos ni citas a escondidas.
Ya no habrá más citas en el parque,
Ya no habrá más paseos por las tardes,
Y ya no habrá más besos de las buenas noches
Ni habrá más osos de peluche ni cafés.
Ya no habrá más cursis versos y poemas,
Ya no habrá más dulces 14 de febrero,
Ya no habrá con quien compartir las penas
Ni habrá con quien superar los miedos.
No habrá más cartas de amor sin entregar,
Tampoco habrá más cartas perfumadas,
Ya no habrá que discutir sobre quien va a colgar,
Pues ya ni siquiera habrá más llamadas.
Desde hoy ya no habrá más rosas ni regalos,
Pues sin ti las rosas hoy perdieron su color,
Pues marchitas, pierden uno a uno sus pétalos,
Y mueren poco a poco como lo hace nuestro amor.
Desde hoy ya no habrá más días del orgullo,
Ni más peleas por cualquier ridícula tontería,
No volverá a estar jamás mi cuerpo junto al tuyo
Y sin ti mis solitarias noches volverán a ser frías.
Ya no soñaremos con castillos y dragones,
Ya no seré tu príncipe ni tú mi princesa,
Ya sólo serán vagos recuerdos e ilusiones
De nuestra triste historia que hoy finaliza.
A partir de hoy los veranos serán más largos,
Pues ya no volveré a acobijarme entre tus brazos.
Mis primaveras tan sólo serán crudos inviernos
Y los recuerdos harán mi vida un verdadero infierno.
Ya no habrá quien al verme abatido y triste
Alivie mis penas con un beso en la frente.
Ya no volveré a estar dentro de tus planes
Y tú ya no me acompañarás en mi largo viaje.
Después de haber sido leales cómplices y amantes,
Después de sumergirnos en este deseo clandestino,
Hoy partiremos por caminos distintos, distantes
y ya sólo seremos dos perfectos desconocidos.
Mi querida Julieta, aunque suene ridículo o extraño,
Hay algo de esto que esta vez habría que agradecerte,
Pues gracias a ti aprendí que, después de sufrir tanto,
Si ya no sirve el llanto, tarde o temprano hay que mirar adelante.
Aprendí que el hecho de haberte perdido para siempre,
No significa que vaya a perderse todo el universo,
Que vaya detenerse el planeta o que estallen los cielos,
Pues estoy seguro que nunca llueve eternamente.
Después de tanto llorar, Ayer por fin lo comprendí,
Aún si el camino es largo o sinuoso se puede proseguir.
Cuando la noche es más oscura es porque el sol está por salir,
Por eso decidí que mi vida tiene que seguir contigo o sin ti.
Dicen que después de la tormenta siempre llega la calma
Y que con el tiempo las heridas comienzan a sanar,
También dicen que no hay bien que por mal no venga
Y que la derrota no es un error sino una oportunidad.
Tal vez en esta noche triste y azul no pare de llover,
Pero mañana, mirando al cielo con mucha fe,
Al señor, mi dios, de todo corazón le pediré
Que te bendiga, querida Julieta estés en donde estés.