camicho
Poeta asiduo al portal
...Ya no nos vemos es cierto,
con paciencia
hemos descifrado distintos caminos.
Sobre el cause lento de antiguos arroyos
te he enviado letras dibujando caricias
y anécdotas en barcos de papel.
Encallados
tintan recuerdos diluyéndose
en espejos azulados
reflejando cantos al cielo.
Las memorias de tu piel
se cuentan como guiños de estrellas,
como lo es encandilar el alma
con el manto de un abrazo,
fundirnos en ausencia del tiempo
con tu rostro anidado en mi pecho
o sonreír hasta que arrullen
las mareas más iracundas.
Fábulas fantásticas,
narran los vientos sobre mis hombros,
la divisa por cada nueva
se paga con recuerdos impresos de tu risa.
Al entenderte libre y ajena,
lejana y silente,
bella y borrosa
cuando el eco fatigado
trae consigo
marchitas vocales,
sedientas
yacen sobre mis palmas
anegadas al beberse las caricias pendientes
que te había guardado.
No faltan ganas para hallarte
no hay niebla al intento por mirarte,
escueto es el deseo
por trasnochar frente a portarretratos vacíos.
Porque vacíos
ya son los días sin tus latidos.
con paciencia
hemos descifrado distintos caminos.
Sobre el cause lento de antiguos arroyos
te he enviado letras dibujando caricias
y anécdotas en barcos de papel.
Encallados
tintan recuerdos diluyéndose
en espejos azulados
reflejando cantos al cielo.
Las memorias de tu piel
se cuentan como guiños de estrellas,
como lo es encandilar el alma
con el manto de un abrazo,
fundirnos en ausencia del tiempo
con tu rostro anidado en mi pecho
o sonreír hasta que arrullen
las mareas más iracundas.
Fábulas fantásticas,
narran los vientos sobre mis hombros,
la divisa por cada nueva
se paga con recuerdos impresos de tu risa.
Al entenderte libre y ajena,
lejana y silente,
bella y borrosa
cuando el eco fatigado
trae consigo
marchitas vocales,
sedientas
yacen sobre mis palmas
anegadas al beberse las caricias pendientes
que te había guardado.
No faltan ganas para hallarte
no hay niebla al intento por mirarte,
escueto es el deseo
por trasnochar frente a portarretratos vacíos.
Porque vacíos
ya son los días sin tus latidos.
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