ah, ya no querés ser luna isa.
pero quizás la luna todavía quiera ser vos.
por otro lado, a mí me encantan las historias que tienen que ver con la luna. hay muchísimas, y es normal considerando la influencia de ese enigmático cuerpo celeste durante los cien mil años de humanidad. en muchas culturas se la relacionaba con diosas (como contraparte del sol, por allí las clásicas grecorromanas), pero en alguna que otra ocasión también con algún dios masculino, como ixbalanqué, quien junto a su hermano gemelo hunahpú (el sol) bajó al infierno y derrotó allí a los dioses de la muerte. por cierto, eran hijos de una virgen.
de hecho, la luna está tan intimamente relacionada a nosotros, que se atraviesa en el lenguaje aún cuando no nos damos cuenta. por ejemplo, la palabra 'mes' tanto en español como en inglés tiene ultimadamente la misma raíz: la palabra indoeuropea menhs, que significaba luna; la palabra menstruación tiene exactamente el mismo origen, lo cual es razonable tomando en cuenta la similitud del ciclo lunar... tierra adentro en algunos países jodidos aún dicen que una chavala anda 'alunada'.
al parecer la palabra luna del latín es descendiente de un apelativo poético para menhs, un interesante ejemplo de como la poesía se regulariza y pasa al habla común.
lo dicho, isinha, a pesar de que me extendí demasiado: quizás vos ya no querrás ser la luna, pero no sabemos si ella quiere dejar de ser vos.
salud allí.