che ibarra
Poeta recién llegado
Voy susurrando por rincones compartidos que ya no somos esos,
ya no eres esa, la que en noches de turbulencia y con el ansia saciada
Apoyabas tu cabeza relajada, llenándome el pecho de besos,
ya no soy ese, el de los lirios por la mañana en tus domingos aletargados,
el que te entrego confianza, amaba tu imperfección y bendecía tu mirada,
el que buscaba constante en lo oculto de tu mirada un amor esperanzado.
Ya no eres esa, la que escuchaba serena, la que el deseo desataba,
la que regaba mis campos en épocas de aridez,
la que una mañana trágica se marcho diciendo que mas no amaba.
Ya no soy ese, que inexorable como el tiempo creí en tu eternidad,
que forjé una vida paralela, que me entregue en candidez.
el que segaba tu mies, el guardián de tu fragilidad.
Ya no eres esa, el óleo de mis pinceles, el crepúsculo de mi vejez,
el acorde de mis sinfonías, la desición de mi albedrío,
las ansías adolescentes en épocas de madurez.
Ya no soy más el que comía de tu mano, el dique de tu inundación,
la playa de tus navíos, el que lamía tu sudor en noches de desvarío,
la asunción milagrosa de tu cuerpo ya saciado pleno de resurrección.
Ya no eres esa, ni yo soy ese, ni nunca más lo seremos,
porque lo que fuimos se fue por donde nos vino,
y el amor se marcho indignado el día que nos ofendimos,
el día que nos encontramos de espaldas en el camino,
confundidos, desconcertados temerosos por lo perdido.
Por eso y solo por eso ya no somos lo que fuimos,
ni yo soy yo, ni tu eres esa, y perdimos lo que amamos ,
¿como deshilar la historia de la vida que nos tejimos?,
si me duele la esperanza de no poder encontrarnos
por eso y solo por eso somos un tiempo perdido.
Por eso y solo por eso ya no somos lo que fuimos.
CHE
ya no eres esa, la que en noches de turbulencia y con el ansia saciada
Apoyabas tu cabeza relajada, llenándome el pecho de besos,
ya no soy ese, el de los lirios por la mañana en tus domingos aletargados,
el que te entrego confianza, amaba tu imperfección y bendecía tu mirada,
el que buscaba constante en lo oculto de tu mirada un amor esperanzado.
Ya no eres esa, la que escuchaba serena, la que el deseo desataba,
la que regaba mis campos en épocas de aridez,
la que una mañana trágica se marcho diciendo que mas no amaba.
Ya no soy ese, que inexorable como el tiempo creí en tu eternidad,
que forjé una vida paralela, que me entregue en candidez.
el que segaba tu mies, el guardián de tu fragilidad.
Ya no eres esa, el óleo de mis pinceles, el crepúsculo de mi vejez,
el acorde de mis sinfonías, la desición de mi albedrío,
las ansías adolescentes en épocas de madurez.
Ya no soy más el que comía de tu mano, el dique de tu inundación,
la playa de tus navíos, el que lamía tu sudor en noches de desvarío,
la asunción milagrosa de tu cuerpo ya saciado pleno de resurrección.
Ya no eres esa, ni yo soy ese, ni nunca más lo seremos,
porque lo que fuimos se fue por donde nos vino,
y el amor se marcho indignado el día que nos ofendimos,
el día que nos encontramos de espaldas en el camino,
confundidos, desconcertados temerosos por lo perdido.
Por eso y solo por eso ya no somos lo que fuimos,
ni yo soy yo, ni tu eres esa, y perdimos lo que amamos ,
¿como deshilar la historia de la vida que nos tejimos?,
si me duele la esperanza de no poder encontrarnos
por eso y solo por eso somos un tiempo perdido.
Por eso y solo por eso ya no somos lo que fuimos.
CHE