ana veledo
Poeta recién llegado
Dibujo invisible línea con mi dedo
Azul sobre el azul del cielo,
Si me falta espacio,
Moveré las nubes con mis manos
Para seguir escribiendo.
Mis palabras se desvanecen en el aire
Con cada soplo del cálido viento.
Descubro cuando callo
Susurros en mis silencios
Que tiñen mis claros días, de negro.
Mis suspiros,
no son más que leves hondas
en patético vuelo
que en amago de alcanzarla,
Quedan sus rastrojos por el suelo.
Mi mundo es pequeño, tanto,
Que en una sola lágrima
Hallo un océano entero
Y en él, como Odiseo
Cargando con mí tormento
Navego y navego
Respiro una esencia inventada
Fruto de tu recuerdo
De los detalles que más anhelo
De incalculables noches en vela
Adivinando tus secretos.
Y en que me he convertido.
En un ser caótico y con miedo
En tu profundo abismo
Oscuro y siniestro
Me escondo de la luz,
Fíjate,
Soy lo que siempre he odiado
Lo que siempre he evitado ser
Soy nada para el alma,
Ya no quiero ser
Azul sobre el azul del cielo,
Si me falta espacio,
Moveré las nubes con mis manos
Para seguir escribiendo.
Mis palabras se desvanecen en el aire
Con cada soplo del cálido viento.
Descubro cuando callo
Susurros en mis silencios
Que tiñen mis claros días, de negro.
Mis suspiros,
no son más que leves hondas
en patético vuelo
que en amago de alcanzarla,
Quedan sus rastrojos por el suelo.
Mi mundo es pequeño, tanto,
Que en una sola lágrima
Hallo un océano entero
Y en él, como Odiseo
Cargando con mí tormento
Navego y navego
Respiro una esencia inventada
Fruto de tu recuerdo
De los detalles que más anhelo
De incalculables noches en vela
Adivinando tus secretos.
Y en que me he convertido.
En un ser caótico y con miedo
En tu profundo abismo
Oscuro y siniestro
Me escondo de la luz,
Fíjate,
Soy lo que siempre he odiado
Lo que siempre he evitado ser
Soy nada para el alma,
Ya no quiero ser