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Tus hojas se doblan, se tuercen, se asesinan
al llamarme loca enferma
al nombrarme embajadora
de lo que tú predicas.
Al mirarme y no mirarte
de ególatra tu vestidura
se empaña tosca.
Tu interior se dobla, se tuerce, se desafila
cuando con verdades te hablo
cuando olvido la inquina.
Tu alma se revuelve a si misma,
entonces, aunque no lo digas
me nombras y lloras
me nombras
con voz de suicida
al llamarme loca enferma
al nombrarme embajadora
de lo que tú predicas.
Al mirarme y no mirarte
de ególatra tu vestidura
se empaña tosca.
Tu interior se dobla, se tuerce, se desafila
cuando con verdades te hablo
cuando olvido la inquina.
Tu alma se revuelve a si misma,
entonces, aunque no lo digas
me nombras y lloras
me nombras
con voz de suicida
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