Viten
Poeta fiel al portal
Ya no tengo inspiración, ha muerto la pasión;
vendió su alma al amor y con él ya se extinguió,
ya no tiene corazón, ha muerto del dolor
que le dejó aquella ilusión que aún arde en su pecho.
Decidí ya no escribir, dejar mis versos inútiles,
¿de qué sirve concebir palabras fútiles
dedicadas a alguien con sentimientos viles?
Pues tonto soy con añoranzas febriles
de fantasías muy absurdas, vanas y giles.
Destrozado tengo mi ya caduco corazón
pues no encuentro quien cure esta afección,
que día a día me mata y me aniquila,
dejando únicamente apestosa favila.
Ya no tengo otra razón, ya no existes loco amor,
o por lo menos ahora te escondo entre fuego abrasador,
ya no existen más motivos ni el sentir aterrador
de las ganas de besarte y tenerte aderredor.
Grito para calmarme, grito para desahogarme;
grito y pienso en que te fuiste, ya no eres nadie.
Y aunque trato y trato, siempre que digladie
contra tu persona y tu recuerdo, pierdo como nadie.
Y aunque repita muchas veces que te quedaste atrás,
tu puedes deducir que ahí no existe ninguna verdad,
pues aunque quiera con todo acabar,
tu recuerdo, infinito, como fénix renacerá.
vendió su alma al amor y con él ya se extinguió,
ya no tiene corazón, ha muerto del dolor
que le dejó aquella ilusión que aún arde en su pecho.
Decidí ya no escribir, dejar mis versos inútiles,
¿de qué sirve concebir palabras fútiles
dedicadas a alguien con sentimientos viles?
Pues tonto soy con añoranzas febriles
de fantasías muy absurdas, vanas y giles.
Destrozado tengo mi ya caduco corazón
pues no encuentro quien cure esta afección,
que día a día me mata y me aniquila,
dejando únicamente apestosa favila.
Ya no tengo otra razón, ya no existes loco amor,
o por lo menos ahora te escondo entre fuego abrasador,
ya no existen más motivos ni el sentir aterrador
de las ganas de besarte y tenerte aderredor.
Grito para calmarme, grito para desahogarme;
grito y pienso en que te fuiste, ya no eres nadie.
Y aunque trato y trato, siempre que digladie
contra tu persona y tu recuerdo, pierdo como nadie.
Y aunque repita muchas veces que te quedaste atrás,
tu puedes deducir que ahí no existe ninguna verdad,
pues aunque quiera con todo acabar,
tu recuerdo, infinito, como fénix renacerá.
Última edición: