Poetrúsica
Poeta recién llegado
Hoy es el día en que llora tu ausencia
y me dice aguanta un poquito, mi amor,
que este transitorio canal no deja seguir hacia ti.
Oye mi voz en lo más alto del monte,
donde nadie, sólo tú y yo nos queramos, la noche
esa maldita que nos presta la luna.
Oye mis cantos que van hacia ti,
poco, mi vida, ya falta,
aguanta que la vida se acaba
y pronto la muerte nos abre las puertas
a la eternidad.
Oye mis cantos, amor, que poco nos falta,
que se acabe esta vida para arrancarnos la carne
y la muerte nos abra las puertas del ocaso eterno.
Mira a lo lejos que cuando el horizonte se caiga
estaremos los dos acurrucados en la nube más alta
deseando un poco de amor y vino a tu cuerpo y al mío.
Aguanta, mi amor que ya poco nos falta
para alcanzarte en el cielo,
único lugar permitido entre el infierno y la muerte
para comer, tú, mi manzana prohibida,
por siempre.
y me dice aguanta un poquito, mi amor,
que este transitorio canal no deja seguir hacia ti.
Oye mi voz en lo más alto del monte,
donde nadie, sólo tú y yo nos queramos, la noche
esa maldita que nos presta la luna.
Oye mis cantos que van hacia ti,
poco, mi vida, ya falta,
aguanta que la vida se acaba
y pronto la muerte nos abre las puertas
a la eternidad.
Oye mis cantos, amor, que poco nos falta,
que se acabe esta vida para arrancarnos la carne
y la muerte nos abra las puertas del ocaso eterno.
Mira a lo lejos que cuando el horizonte se caiga
estaremos los dos acurrucados en la nube más alta
deseando un poco de amor y vino a tu cuerpo y al mío.
Aguanta, mi amor que ya poco nos falta
para alcanzarte en el cielo,
único lugar permitido entre el infierno y la muerte
para comer, tú, mi manzana prohibida,
por siempre.