Ero del Tropo
Poeta recién llegado
Bella es tu nalga izquierda
-¡calla tu vulgar lengua!-
hermosa es la derecha
-¡detén Dios a la bestia!-
¡qué gusto conocerlas!
-no sigas, cesa, ¡cesa!-
bonito es saludarlas,
como bendito es verlas.
-¡ay, tentador salvaje!-
-¡sus, alejad tus tretas!-
¡Joven todo tu cuerpo y
viejas palabras esas!
Mil veces, por respeto,
yo sólo admiré tus ideas,
yo sólo admiré tus talentos
¡y sólo admiraba tus santas maneras!
mas ahora que atrás me dejas
te llevas respeto contigo:
y te digo que también admiro
tan suaves de forma tus tersas caderas...
-ya ven y dame esa mano, ¡indecente!-
-así cuando menos, verás hacia el frente-.
-¡calla tu vulgar lengua!-
hermosa es la derecha
-¡detén Dios a la bestia!-
¡qué gusto conocerlas!
-no sigas, cesa, ¡cesa!-
bonito es saludarlas,
como bendito es verlas.
-¡ay, tentador salvaje!-
-¡sus, alejad tus tretas!-
¡Joven todo tu cuerpo y
viejas palabras esas!
Mil veces, por respeto,
yo sólo admiré tus ideas,
yo sólo admiré tus talentos
¡y sólo admiraba tus santas maneras!
mas ahora que atrás me dejas
te llevas respeto contigo:
y te digo que también admiro
tan suaves de forma tus tersas caderas...
-ya ven y dame esa mano, ¡indecente!-
-así cuando menos, verás hacia el frente-.