Christian Jovani
Poeta recién llegado
Ya olvidaba que te veía.
Ya se me olvidaba,
levemente tu blancura providencial
lo natural,
las luces que superan liberales
mis desnudos ojos oscuros.
Ya olvidaba por un instante
tu mirada de fuego que arde y nunca se apaga,
el sonido eterno de tu voz
como hierro firme, que al aire dilata.
Ya olvidaba, las veces recogiendo la lluvia
para regarla otra vez sobre la tierra,
que a tus pies, es como escabel.
¡Ya se me olvidaba!
que eres principio de días, Señor de los espíritus,
quien colocó como prenda, por fidelidad a los creyentes
un símbolo en los cielos, perpetuo.
Ya se me olvidaba.
Ya se me olvidaba,
levemente tu blancura providencial
lo natural,
las luces que superan liberales
mis desnudos ojos oscuros.
Ya olvidaba por un instante
tu mirada de fuego que arde y nunca se apaga,
el sonido eterno de tu voz
como hierro firme, que al aire dilata.
Ya olvidaba, las veces recogiendo la lluvia
para regarla otra vez sobre la tierra,
que a tus pies, es como escabel.
¡Ya se me olvidaba!
que eres principio de días, Señor de los espíritus,
quien colocó como prenda, por fidelidad a los creyentes
un símbolo en los cielos, perpetuo.
Ya se me olvidaba.
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