Tony Angstrom
Poeta recién llegado
Así
después de todo,
mis manos se aferran al timón
de un barco ya sin rumbo,
que busca un corazón donde atracar,
y unos labios que besar
en la negrura de una noche
que se roba mis estrellas.
Coleccionando nombres
en arcos espirales de recuerdos,
y extrañas fabricas de soles
que amanecen en este mar de soledad.
Mientras mis lágrimas danzantes,
son tripulación,
de este navío a la deriva.
mis manos se aferran al timón
de un barco ya sin rumbo,
que busca un corazón donde atracar,
y unos labios que besar
en la negrura de una noche
que se roba mis estrellas.
Coleccionando nombres
en arcos espirales de recuerdos,
y extrañas fabricas de soles
que amanecen en este mar de soledad.
Mientras mis lágrimas danzantes,
son tripulación,
de este navío a la deriva.